sábado, marzo 19, 2011

Al amigo aquel llamado comúnmente... papá.

Peleador de barrio pobre sin prejuicios y sin vocación, pero el trabajo de inmigrante es su nueva profecion. Con boca de charlatán y una sonrisa que vale un millón. Sin embargo el tiene en su sangre la bronca que nunca libro, de una despedida que nunca olvido y hasta el día de hoy recordó, dando pasos en un barrio que con orgullo recorrió.
Es un verdadero guapo que se levanta sin chistar y recuerda con tristeza a su gente que le hable sin despreciar, los gritos de la feria, a los bailes y a su jueguito de tres cifras pa' poderse enderezar...

Y esta guri te entrega estas palabras con aire de afán. No es demasiado, es demasiado poco y me atrevo decir que no es nada. ¿Sabes por qué? Porque vos me enseñaste a reírme, llorar, pelear y tener esta sangre cabrona, pensar, escuchar y aprender tantas otras cosas que forman a las personas, porque gracias a vos, mi 50% de mi persona te lo debo a vos, y eso... eso es demasiado.
Te amo Papá.

1 comentario:

  1. Qué divina ♥ Debe ser muy lindo para un padre que su hij@ le dedique una cosa así.

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